Las extensiones de Chrome son cómodas, pero tienen acceso profundo a lo que hacés en el navegador: pueden leer todo lo que escribís, ver las páginas que visitás, y en casos maliciosos, robar credenciales o datos de tarjetas.
1. Señales de alerta antes de instalar
- Pocas reseñas o reseñas genéricas repetidas (muchas veces falsas, escritas para inflar la calificación).
- Desarrollador desconocido, sin sitio web propio ni información de contacto verificable.
- Permisos que piden muchísimo más de lo que la función de la extensión justificaría (por ejemplo, una extensión de «cambiar el fondo de pantalla» que pide «leer y modificar todos tus datos en todos los sitios web»).
- Actualizaciones muy recientes en una extensión con muchos usuarios ya instalados (a veces indica que cambiaron de dueño y la usan para fines distintos a los originales).
2. Qué permisos deberían hacerte dudar
«Leer y modificar todos tus datos en los sitios web que visitas» es el permiso más amplio que existe: le da a la extensión acceso a casi todo lo que hacés en el navegador. Solo tiene sentido para extensiones que genuinamente lo necesitan (bloqueadores de anuncios, gestores de contraseñas); para una simple calculadora o un tema visual, es una señal de alarma.
3. Cazadores de extensiones ya instaladas y sospechosas
Revisá periódicamente tu lista de extensiones instaladas (en Chrome: tres puntos → Más herramientas → Extensiones) y eliminá cualquiera que no reconozcas o que ya no uses. Muchas extensiones maliciosas se instalan disfrazadas dentro de otro software, sin que el usuario lo note conscientemente.
4. Buenas prácticas generales
- Instalá extensiones únicamente desde la Chrome Web Store oficial, nunca desde links externos.
- Preferiá extensiones con muchos usuarios activos y reseñas detalladas y variadas, no solo un número alto.
- Limitá la cantidad total de extensiones instaladas: cada una es una superficie de ataque adicional.
Regla simple: si una extensión pide permisos que no tienen relación lógica con lo que dice hacer, no la instales, sin importar cuántas reseñas tenga.

